El té matcha, tradicional emblema japonés, se ha convertido en los últimos meses en una de las nuevas tendencias de consumo en España y otros puntos europeos, impulsando un fenómeno que atraviesa cafeterías, restaurantes, tiendas gourmet y hasta supermercados.
Este polvo verde, asociado al bienestar y a la vida saludable, está comenzando a desplazar al café y al cacao como bebida protagonista, al tiempo que abre espacio para nuevos negocios vinculados a su venta, preparación y distribución.
Su historia se remonta a siglos atrás, cuando era una bebida sagrada en Japón valorada por monjes y samuráis por su capacidad para mejorar la concentración sin provocar nerviosismo. Aunque su origen se encuentra en China, fue en Japón donde alcanzó un carácter ritual y estético, convirtiéndose en el eje de la ceremonia del té.
Hoy, esa tradición convive con un consumo moderno que reinterpreta la bebida en formatos como lattes, postres o coctelería.
El interés actual está fuertemente influido por las redes sociales, donde el matcha acumula millones de visualizaciones en recetas, recomendaciones y tutoriales, menciona El Economista de España.
Según análisis recientes, la fiebre española comenzó hace aproximadamente dos años, siguiendo la tendencia que ya dominaba Estados Unidos y que luego se extendió por Europa.
Los tés helados de matcha incluso se consolidaron como una de las bebidas del verano, impulsados por consumidores que buscan opciones saludables y visualmente atractivas.
Sin embargo, el auge también revela matices: expertos del sector señalan que gran parte del consumo responde más a la moda que a un conocimiento real del producto. La popularidad ha generado incluso la aparición de matchas falsificados, que son mezclas con espinaca o té de baja calidad, y precios inusualmente bajos en supermercados, algo incompatible con un proceso de producción que es artesanal y costoso.
Pese a estas sombras, la tendencia ha dado pie a oportunidades de negocio.
Tiendas especializadas como Matcha & Co, fundada en 2018, anticiparon el crecimiento de la categoría basándose en tendencias de Estados Unidos. Hoy operan en 8 países europeos y reportan un fuerte incremento de la demanda desde 2024, impulsado tanto por el comercio online como por el interés por alternativas al café.
El interrogante ahora es si el matcha logrará consolidarse más allá de la viralidad. Su permanencia dependerá de si los consumidores priorizan la autenticidad y la calidad por encima de la estética, en un contexto donde salud, sostenibilidad y transparencia se han vuelto valores centrales. Por el momento, la expansión de esta bebida verde parece haber encontrado un punto de apoyo sólido en un mercado siempre ávido de nuevas experiencias.-







