La industria textil argentina indica que se encuentra «en jaque» ya que afirma que 7 de cada 10 prendas ya son importadas.
En lo que va de 2025, las compras de ropa en el exterior crecieron un 136% y las importaciones textiles un 93%, mientras la producción nacional se desploma: hay hilados en caída (-14%), maquinaria paralizada (42%), «miles de despidos y una pérdida crítica de competitividad», afirman desde el sector.
«La desregulación comercial impulsada por el Gobierno Nacional está provocando un desequilibrio sin precedentes en el sector textil e indumentaria de la Argentina. Solamente, entre enero y mayo de 2025, las compras de ropa en el exterior aumentaron un 136%, alcanzando un récord histórico de u$s1.572 millones», sostiene la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA).
Y agrega: «Las importaciones textiles crecieron un 93%, con precios de ingreso mínimos (FOB por kilo promedio en u$s5,67), lo que potencia la competencia desleal. Por eso, el 70% del consumo interno de indumentaria ya es abastecido por productos importados».
En tanto, sostiene que la producción local se desplomó «14% en hilados, bajó 26% en tejidos, con más de 5.000 empleos perdidos, 10.000 suspensiones y 8 de cada 10 empresas reduciendo su actividad».
“Las reformas del Gobierno están teniendo un impacto considerable en la industria local, especialmente en el sector textil. En los primeros dos meses de 2025, las importaciones de ropa aumentaron más del 135% en comparación con el mismo período del año anterior”, alertó Camilo Alberto Kahale, presidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA).
Según datos de la Fundación Pro Tejer, el sector textil emplea a más de 530.000 personas, en su mayoría mujeres (69%), y reúne más de 24.000 empresas distribuidas en 17 provincias, con fuerte presencia en Buenos Aires.
“La apertura indiscriminada para el ingreso de productos al país, más la apreciación cambiaria, están afectando la competitividad de las pymes”, afirmó Kahale.
Y remarcó: “Cuando deja de ser rentable producir acá porque es más barato traer prendas del exterior, claramente nuestro sector pierde y la industria nacional se paraliza”.
Por eso, desde la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires reclaman «medidas inmediatas para detener la sangría productiva y evitar un colapso irreversible en el entramado pyme, como la revisión urgente del esquema de apertura comercial indiscriminada, con recuperación de aranceles y barreras no arancelarias estratégicas».
También piden compensación a la pérdida de competitividad cambiaria, vía beneficios fiscales, subsidios a la producción y líneas de financiamiento a tasas subsidiadas. Y campañas de incentivo al consumo de producción nacional, entre otras medidas.-







