El sector de la moda vive un momento muy delicado también en España, según un artículo de ElEconomista de dicho país. La inflación ha hecho ruido en el ánimo de los consumidores y estos, ante un entorno cada vez más desafiante, están replanteando su consumo y el textil es uno de los lugares más afectados.
Según los últimos datos de Acotex, la asociación del textil y la moda, en 2025 la facturación del sector ha caído un 1,1% respecto al año previo.
Todo esto tras una travesía pospandemia complicada en la que los ingresos son todavía mucho más bajos que en 2019 y, por el camino, no paran de cerrar establecimientos y no hay grandes aumentos en el número de trabajadores.
El artículo dice que el mercado español no está dando síntomas de mejoría y, por ello, las empresas del sector han optado por una solución alternativa: apuntar al mercado internacional.
Mientras la facturación en España cae, las ventas al extranjero crecen de forma relevante.
Si bien no se han vuelto a tocar los picos de 2021, cuando hubo un enorme efecto rebote con la reapertura de la pandemia, este año las ventas al extranjero han aumentado un 1,7%, tocando los 17.870 millones de euros.
«Todo esto en medio de un entorno internacional totalmente incierto y donde los aranceles son la nota dominante», afirman.
Este aumento que puede parecer pequeño se enmarca en un continuo de subidas que han situado al mercado exterior como un pulmón clave para mantener el ritmo de la industria textil. Así, respecto a 2023, las exportaciones han aumentado ya un 4,1% y respecto a cifras prepandemia, casi un 10%.
Pero es que, además, el cambio ha sido muy amplio con todo tipo de empresas sumándose, desde pymes hasta grandes conglomerados.
En declaraciones a elEconomista.es, Ángel Asensio, presidente de la Federación Española de Empresas de la Confección y de la Moda (Fedecon), comenta que el motivo principal de esta situación viene de que el mercado español ha seguido una evolución muy diferente de otros.
«Es una aparente contradicción que viene de que el comercio minorista ha tenido un crecimiento moderado y desigual en España, por un consumo más prudente y concentrado en periodos promocionales. Este escenario ha provocado que el mercado nacional esté realmente presionado con un sector que ya tenía márgenes ajustados», afirma.
Asensio defiende que «la menor reacción del mercado interno se está traduciendo en una presión real sobre los ingresos, especialmente en términos de margen. Los indicadores del INE apuntan a un consumo más contenido y menos continuo a lo largo del año, lo que reduce el volumen de ventas en periodos ordinarios y dificulta la estabilidad de la facturación».
El representante del sector defiende que no es solo que los consumidores compren menos, sino que los costos han aumentado y «se está dando una competencia muy intensa marcada en buena parte por la presión del fast fashion asiático».
Es decir, marcas como Temu y Shein están presionando los límites de un sector cuyos márgenes ya estaban debilitados.
«Estos modelos de rotación acelerada (asiáticos) están limitando mucho la capacidad de las empresas para repercutir costos»., afirma el referente sectorial.
Ante esta situación «las empresas están teniendo que afinar su gestión comercial y productiva, añadiendo valor añadido» para diferenciarse.
Esto en España, pero fuera de ella están teniendo que crecer para compensar este entorno.
«Las empresas están compensando, en parte, el impacto del mercado interno gracias a una estrategia exterior cada vez más sólida y enfocada, que no se basa únicamente en vender más volumen, sino en competir en calidad y valor añadido. Los datos oficiales de comercio exterior del Departamento de Aduanas de la Agencia Tributaria confirman que las exportaciones españolas mantienen un buen comportamiento, lo que refleja que muchas compañías han encontrado en el exterior una vía de estabilidad y crecimiento», indica.
Según Fedecon, esto se ha producido, principalmente, compitiendo con valor añadido no con precios.
Hay una serie de palancas clave que explican la internacionalización de las firmas españolas: «El valor sobre el volumen y la especialización sería el primero».
Según Asensio, esta habría sido la clave por la que las empresas españolas han encontrado un margen de crecimiento en mercados europeos, su principal destino.
También habría sido «la capacidad logística, servicio y fiabilidad», sumado a «la marca y nichos, creando propuestas muy definidas para clientes muy concretos».
Dentro de estos mercados destacan que los pilares clave de la internacionalización pasan por Europa, principalmente por Alemania, Francia, Portugal e Italia.
Sin embargo, desde Fedecon confirman que se está dando un importante crecimiento fuera de Europa, siendo EEUU uno de sus mercados clave. Sin embargo, los aranceles y el clima geopolítico están haciendo muy difícil su acceso y han tenido que diversificarse.
No en vano, hasta noviembre de 2025, según datos de DataComex, las exportaciones a EE.UU. desde España han sido de 245 millones de euros, menos que los 273 millones del año pasado y muy lejos de los casi 500 millones prepandemia.
En cualquier caso, la patronal destaca que no está habiendo grandes crecimientos en mercados concretos, sino un aumento sostenido en aquellos «menos sensibles al precio» y más dependientes de «marca, diseño y especialización».
Respecto a EE.UU., Asensio señala que los aranceles «han obligado a repensar la estructura comercial» y «ha introducido mucha incertidumbre» que se ha manifestado en gran volatilidad en los envíos.
«Ha habido meses con crecimiento de doble dígito en las exportaciones pero no ha sido un crecimiento generalizado, sino de factores muy concretos como adelantos de pedidos«, aclaran.
También dice que, en muchos casos, los datos se han visto nublados porque «en determinados casos algunas empresas españolas han decidido establecer presencia industrial en Estados Unidos, sorteando el impacto directo de los aranceles», agregan.
Transformación de exportaciones
Más allá del mercado en concreto, el motivo del aumento del volumen viene también por la naturaleza de las empresas que han dado el paso. Hasta ahora el segmento internacional estaba dominado por las grandes corporaciones y ahora, con el clima interno debilitado, pequeñas empresas y medianas están dando el paso con un modelo muy diferente, indican desde ElEconomista de España.
«La internacionalización es cada vez más transversal y vemos como cada vez más pequeñas y medianas empresas están accediendo a mercados exteriores», comentan desde Fedecon.
En este caso «no replican los modelos de gran volumen, sino exportaciones con enfoques progresivos y muy focalizados. En muchos casos comienzan con uno o dos mercados concretos y con clientes bien identificados, apoyándose en distribuidores, agentes comerciales o acuerdos estables que les permiten reducir riesgos y ganar conocimiento del mercado».
Todo esto sumado a los canales digitales y la utilización de grandes clientes.
De cara al 2026, la patronal cree que puede haber ciertos problemas fuera y una relativa mejora en España.
«Nuestras perspectivas son prudentes. El mercado exterior será clave, pero con un enfoque más selectivo. Al mismo tiempo, el mercado nacional debería tender a una estabilización, pero sin grandes crecimientos», concluyen en el sector.
En definitiva, «2026 va a ser un año de consolidación».-







